El español es una lengua que tiene su origen en el latín, pero en su camino ha ido incorporando en su vocabulario un gran número de palabras de otros idiomas. En la actualidad usamos con total naturalidad palabras que proceden del francés (chalet, amateur, chef…), del árabe (aceite, almohada, alcalde…), del italiano (novela, balcón, pizza…), de las lenguas indígenas americanas (patata, tiburón, chocolate…) y de tantos otros idiomas, como el catalán, el alemán, el griego o incluso el japonés. Todas estas palabras forman parte de la historia de los hispanohablantes que decidieron usarlas en un momento concreto ya sea porque hacía referencia a algo nuevo (como la patata o la pizza) o por simple moda o economía del lenguaje. Es decir, porque la palabra del otro idioma resultaba más cómoda de usar que la palabra propia o porque tenía un significado más rico en matices.
Una batalla lingüística entre el español y el inglés
Este es un proceso lingüístico que continúa. Hoy en día la lengua que ejerce un dominio absoluto en el mundo es el inglés. Su presencia se extiende en diferentes ámbitos tratando de dejar su huella en el vocabulario español: en el mundo del cine y la televisión (casting, reality show, spoiler…), del deporte (espring, córner, básquet…), de la moda (top moder, fashion, cool…), de los negocios (lobby, marketing, stock…), etc.
Para tratar de contrarrestar el peso del inglés, el español también tiene sus “contrapoderes”. Por ejemplo, el Instituto Cervantes, la Fundéu o uno de los más importantes, la Real Academia Española (RAE), una institución que promueve el buen uso del español y que defiende usar los términos españoles siempre que sea posible. Justamente por este motivo lanzó la siguiente campaña en la red con gran éxito. Abra este enlace para ver el video:
En este enlace puedes encontrar la lista de los anglicismos reconocidos por la RAE y los que no lo son:
De ti depende la decisión de elegir una palabra de origen inglés o una más propia española. Te recomendamos que te dejes asesorar por tu profesor. Algunos anglicismos están ya muy aceptados como «blog» o «selfi» (frente a «bitácora» o «autofoto») y otros son muy polémicos como runner o cool (frente a «corredor» o «bonito», «guay» o «chévere»). Eso sí, si te decantas por el anglicismo, es recomendable, siempre que sea posible (puedes consultar en la RAE), usar la forma adaptada a la fonética española («táper» o «espónsor»). Si no es posible adaptarlas, recuerda usar cursiva o comillas («software» o software).
fuente: www.prefedeele.es
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